| Agua, montaña
agreste, cuevas... ; el Fai ha atraído al hombre
a lo largo de los siglos por su singularidad y su óptima
situación para la defensa del valle. |
Orígenes
La historia del Fai se remonta al neolítico. Se han
encontrado muchos indicios que la zona albergaba pequeños
poblados ibéricos. Además de algunas documentaciones
de la época romana relacionadas con los pueblos de
Bigues y Riells, la primera referencia concreta del Fai data
del año 887. Se trata de un documento que hace referencia
explícita a la ermita románica de Sant Martí,
la cual parece que tuvo bastante importancia en la zona hasta
el siglo IV. Pero las masías de los alrededores se
fueron despoblando, y la ermita perdió peso ante la
singular Iglesia de Sant Miquel, debajo de la gruta.
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Grabado medieval
s.XI |
Antiguo corredor-claustro |
Ermita de Sant Martí |
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El
monasterio
De esta pequeña iglesia se han hallado referencias
del año 997, y se cree que pudo haber sido un lugar
de cultos paganos mucho antes de convertirse en iglesia. Aunque
no se sabe con exactitud la fecha de su construcción,
es la iglesia troglodítica de estas características
más valiosa y mejor conservada de todo el país.
Fue precisamente en 997 en que los Condes de Barcelona donaron
al caballero Gombau de Besora, parte de la zona de la Iglesia
de Sant Miquel y un poco de tierra del Fai para que éste
pudiera fundar allí un monasterio. El caballero de
Besora era un gran devoto de la peculiar iglesia surgida de
la naturaleza y dedicó gran parte de su vida a convertir
el lugar en uno de los monasterios más importantes
de todo el Condado y toda la Corona Catalana.
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Campanario adosado
a la roca |
Las viejas campanas |
La Casa del Priorato |
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Esplendor
Por algunos pequeños indicios, se cree que la casa
primitiva de los monjes estaba situada a poca distancia de
la capilla en dirección a la cascada del río
Tenes.
En 1006, la iglesia fue consagrada y Gombau hizo una importante
donación para que empezara la construcción del
edificio de la Casa Monasterio delante de la gruta. Pero la
que ahora se conoce como la Casa del Priorato no fue construida
hasta principios del siglo XV.
A lo largo de esos primeros años, el propio Gombau,
los Condes de Barcelona y otros señores feudales donaron
tierras para aumentar la importancia del monasterio. De todas
formas, seguía siendo un monasterio pequeño,
el número de monjes no llegaba a diez. Preocupado por
su subsistencia, sobretodo cuando él faltara, Gombau
donó el monasterio del Fai al famoso monasterio provenzal
de San Víctor de Marsella.
Este hecho se producía en el año 1042, y durante
los siglos siguientes, el Priorato del Fai se mantuvo gracias
al soporte y la vigilancia de la abadía madre.
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Detalle de la Casa
del Priorato |
Puente sobre el río
Rossinyol |
El paso de la Foradada |
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Decadencia
Pero Marsella fue perdiendo importancia dentro de la Iglesia,
y en 1567, el Papa puso el Fai bajo la tutela de la Catedral
de Girona, época en que se construyó el puente
sobre el Rossinyol y el paso de la Foradada, ya que hasta
entonces se llegaba hasta el monasterio por un difícil
paso con escalones conocido como las Escaleras de Sant Miquel.
Con el paso de los años, cada vez quedaban menos monjes
y el año 1832 se abolió completamente el Priorato
del Fai. Desde entonces y hasta 1935, los párrocos
de Riells continuaron el culto en algunas celebraciones, sobre
todo en verano.
Por lo que se refiere a la Casa del Priorato, los últimos
años fue un hostal. A pesar de eso y del paso del tiempo,
el edificio conserva su disposición original, y es
uno de los edificios góticos más bonitos que
se conservan íntegros en Cataluña.
Si queréis
más información, escribidnos a nuestro e-mail
info@santmiqueldelfai.net,
o llamad al 93.865.80.08 - Información legal

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