| Cuando el
visitante atraviesa la Foradada, se adentra en un paisaje
de verde y de agua que esconde un patrimonio arquitectónico
único en nuestro país. |
Después
del camino de bajada por la montaña y de cruzar la
puerta de entrada, el primer espacio al que llega el visitante
es la . Su
arquitectura encaja con la montaña que le hace de pared
de apoyo. A su lado hay una línea de pequeños
lagos que reciben agua fría del deshielo y de las lluvias.
Delante
de la plaza, se levanta la . Se trata de
una de las construcciones mejor conservadas y más representativas
del estilo gótico catalán. Acogió la
casa del prior y las dependencias de los monjes en la época
en que el monasterio de Sant Miquel del Fai vivió su
máximo esplendor. Más adelante, se convirtió
en un hostal que recibía a los viajeros que pasaban
por esa región. Recientemente, ha sido restaurada por
completo y ahora se destina a banquetes, celebraciones privadas
y actos de empresa.
Desde
la Terraza mirador, disfrutaréis de una vista muy bonita
del Valle del Tenes hacia los dos municipios vecinos, Bigues
y Riells. Siguiendo por la galería de piedra que fue
también corredor del claustro, encontraréis
la . Esta bonita
capilla data del siglo X y es la única iglesia románica
construida debajo de un risco. Se cree que antes de su construcción
románica, que es la que ha llegado hasta nuestros días,
este pequeño espacio ya se usaba como lugar de culto,
primero acogiendo rituales paganos y después adoptado
por la Iglesia para celebraciones religiosas.
Cuando
hayáis salido del pasillo, llegaréis a otra
plaza bastante grande. Allí se encuentra la . Entrad,
sentaos y disponeos a disfrutar de un audiovisual que cuenta
la historia y las leyendas de Sant Miquel del Fai. El vídeo
recoge imágenes muy impresionantes de las cascadas
de agua en los momentos de grandes lluvias, los detalles de
arte y arquitectura que hay en el Fai, los animales grandes
y pequeños que habitan aquí y la variada vegetación
que se encuentra por estos lares.
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Vista desde la entrada
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Valle del Tenes |
Pasillo hacia la
iglesia |
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Al
lado de la Sala del Audiovisual, está el Museo:
un pequeño espacio donde se muestran los múltiples
hallazgos de fósiles que indican que Sant Miquel del
Fai ya era una zona habitada en la era neolítica. También
podréis ver algunos trozos de los antiguos capiteles
de la iglesia.
Antes
de seguir por el camino que lleva hasta la cascada, encontraréis
unas escaleras que bajan por la montaña. Si os desviáis
hacia abajo, llegaréis a la . Su entrada
medio escondida en la roca lleva hacia un pasillo interior.
Allí las paredes sudan agua constantemente y por su
acción sobre la roca a lo largo de los siglos se han
formado estalactitas, estalagmitas y pequeños estanques.
La cueva fue descubierta en 1836 y está condicionada
para que todos la puedan visitar.
Subiendo
las escaleras y de nuevo en el camino principal, encontraréis
la . Un espacio de
silencio y paz, donde os podréis hacer una fotografía
al lado de la escultura del escritor catalán Josep
Pla, que sentado en su banco de piedra, contempla el paisaje
que tanto lo inspiró en muchas de sus narraciones.
Avanzando
por el camino se llega al misterioso . En este caso,
el agua estancada ha formado un pequeño lago que queda
escondido debajo de la roca. Si os fijáis con detenimiento,
veréis los pececitos que nadan tranquilamente. El camino
sigue y se convierte en un pasillo interior de la montaña,
que os lleva a pasar por detrás del espectacular del río Tenes.
Mucha agua y mucha humedad para refrescaros. El agua sigue
hacia el río que se abre paso por el valle en dirección
a Bigues y Riells.
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Sala del Audiovisual |
Lago de las Monjas |
Camino de la Ermita |
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Después
del salto de agua, pasaréis debajo del arco de otra
antigua puerta de entrada, una muestra más de la época
de esplendor del monasterio. En este punto, empieza el . Este camino
sigue por la otra ladera del valle del Tenes. Pocos metros
más adelante, el camino se desvía por un lado
hacia la yel . Un lugar
ideal para comer un tentempié mientras los más
pequeños juegan un buen rato. Si os fijáis bien,
podréis observar los paneles solares que hay al lado
de la cabaña-bar. Y es que resulta que toda la instalación
del picnic cuenta con un sistema de que le suministra
la electricidad necesaria para su funcionamiento.
Por
el otro lado, el camino sigue hacia la . La
ermita se alza sola en medio de una amplia explanada. Está
recién restaurada, reproduciendo las pinturas románicas
que cubrían las paredes del ábside. La ermita
de Sant Martí es una bella muestra de las capillas
románicas de montaña y data del siglo X. De
hecho, fue la iglesia principal de la región antes
que se construyera el monasterio alrededor de la iglesia de
Sant Miquel. Todos los campesinos de la zona celebraban allí
sus ceremonias religiosas.
El
recorrido termina en la . Bajando
por pasillos estrechos y provistos de casco, los visitantes
más valientes podrán adentrarse por las entrañas
de esta formación rocosa. Es uno de los lugares más
enigmáticos y misteriosos de Sant Miquel del Fai. El
recorrido por la cueva se hace con un guía que os irá
indicando los elementos más singulares y os ayudará
a seguir el camino
Estos
son algunos de los principales puntos de interés del
recorrido de la visita, pero venid y pasead, veréis
que siempre hay algo por descubrir y actividades
para disfrutar al máximo de este paraje natural.
Si queréis
más información, escribidnos a nuestro e-mail
info@santmiqueldelfai.net,
o llamad al 93.865.80.08 - Información legal

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